Seguridad Industrial: Historia de logros

Seguridad Industrial: reseña histórica.

Desde tiempos inmemoriales el hombre se enfrenta a situaciones difíciles en el trabajo peligroso e insalubre. Se han encontrado  en expediciones arqueológicas herramientas primitivas en las que se puede apreciar lo nocivo que eran realzar ciertas actividades con ellas sin que hubiera repercusión en el ser humano más aun cuando no se conocía el concepto de seguridad laboral o seguridad industrial.

La noción de riesgo y los esfuerzos de protección se remontan a la antigüedad. En el  Imperio Romano eran los esclavos que trabajaban en las minas subterráneas que utilizaban las vejigas de ovejas acondicionadas de tal forma para ser usadas como mascarillas para protegerse de la gran cantidad de polvo que se produce en esos entornos. Se podría decir que ese es uno de las primeras evidencias arqueológicas de la seguridad industrial

Agrícola y más tarde Bernardo Ramazzini, en los siglos XVI y XVIII, respectivamente, dieron una contribución decisiva para informar de sus estudios sobre la relación de causa y efecto entre el trabajo y las enfermedades.

Pero el hito en que entró en el debate sobre la Seguridad industrial y la Salud en el Trabajo se produjo durante la Revolución Industrial entre 1760-1850. Un movimiento de intelectuales encabezados por economistas y sociólogos informaron las condiciones de trabajo parecía cada vez más intolerable.

Por primera vez se empezaron a usar términos relacionados a la seguridad industrial como por ejemplo:

La higiene como un factor de Seguridad industrial

Reuniones Ordinarias de trabajo

Seguridad Industrial

Estadísticas de accidentes de trabajo

Legislación en Salud y Seguridad Industrial

Convenciones de la OIT

Estándares de seguridad industrial

Consolidación de las Leyes Laborales.

Prevención de Accidentes

Pensadores como Robert Owen, abogó por una “reforma social”, pero las industrias estaban convencidas de que la industria al adoptar medidas para mejorar el ambiente de trabajo, estaría en una situación de desventaja con respecto a otros países e industrias, ya que esto elevaría el costo de mano de obra de trabajo.

Estadistas europeos estaban tan convencidos de que podían mejorar las condiciones laborales, la reducción de la jornada de trabajo, en la celebración de acuerdos internacionales. Inaugurando así una nueva etapa de las relaciones laborales y la seguridad industrial, en el que la negociación entre los países para poner los pilares para una correcta relación entre capital y trabajo.

La “Conferencia Internacional en Berlín en 1890,” a la que asistieron 14 países. Después de la Conferencia Internacional celebrada en Bruselas en 1900, que dio lugar a la creación de la Asociación Internacional de Protección Legal de los Trabajadores, una organización que hoy se conoce como la precursora de la OIT – Organización Internacional del Trabajo que actualmente direccionan normas y estándares de seguridad industrial y salud ocupacional.

La Asociación Internacional para la Protección Legal de los Trabajadores, tenían la misión de traducir y publicar la legislación social de los diferentes países, levantándose como la “Serie Legislativa”, publicado periódicamente por la OIT, incluso hoy en día.

La Conferencia Diplomática celebrada en Berna en 1906 llevó a la adopción de los primeros acuerdos internacionales, tales como la reducción del uso de fósforo blanco y la prohibición del trabajo nocturno de las mujeres en la industria.

A causa de la Segunda Guerra Mundial, la asociación fue disuelta, hasta 1917. Durante la Conferencia de Paz en 1919, un intenso movimiento de los sindicatos de los distintos países lleva a la creación de la “Comisión de Legislación Internacional del Trabajo”, dirigido por el líder sindical Samuel Gompers, que adopta un texto que es ahora el capítulo del Tratado de Versalles para más tarde llegar a constituirse la OIT – Organización Internacional del Trabajo.

En tiempos de paz, la OIT celebró su primera conferencia en Washington en 1919 y en 1944 se realizó la Segunda Conferencia de la OIT en Filadelfia. En ese cónclave se firmó la famosa declaración: “Todos los seres humanos tienen el derecho a perseguir su bienestar material y su desarrollo espiritual en condiciones de libertad y dignidad, seguridad económica e igualdad de oportunidades”. Una máxima de la seguridad industrial.

Por lo tanto, la OIT a través de sus convenios internacionales y resoluciones adoptadas por los países signatarios y luego ratificados en la legislación de cada país miembro, es el organismo internacional que regula la seguridad en el trabajo (seguridad industrial y salud ocupacional), para garantizar la protección en el lugar de trabajo. El ejemplo es el recientemente ratificado el Convenio N º 174, frente a los accidentes químicos ampliados.

Además de los convenios internacionales, cada país tiene su propia legislación sobre salud y seguridad en el trabajo.

La participación de los empleados es fundamental para la aplicación de medidas para anticipar, reconocer, cuantificar y tomar todas las medidas de seguridad razonables.

Como principio básico de un programa de gestión de la seguridad industrial es bueno recordar siempre el principio de responsabilidad solidaria, como referencia a la norma británica BS 8800 “todos somos sujetos de las acciones de seguridad en el proceso de producción, siendo responsable en el mismo nivel de importancia, especialmente los Gerentes y supervisores deben conocer los riesgos y guiar a los empleados con acciones y actitudes proactivas para que sean ejemplos a seguir en la organización “

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